Archivos para González Macho

TANTO MONTA

Posted in Noticias de cine with tags , on abril 11, 2011 by JJMercado

Monta tanto… Bigas Luna como Macho. Salió éste último elegido como Presidente de la Academia. Era normal. Teniendo en cuenta el refranero, en el rey de los ciegos el tuerto es el rey y en este caso el director catalán era algo más que cegato. Veremos ahora cuál es la gran evolución prometida por González Macho quien, de entrada, a mi me convencía muy poco y ayer me convenció menos, con un discurso al más puro estilo zapateril. Ojalá me equivoque y no me dolerán prendas en reconocerlo. Pero supongo que todo seguirá igual y que no se alcanzará a dar más que un par de pasitos, en el mejor de los casos, que no llevarán a ningún sitio. Ni se pondrá el dedo en la llaga de las subvenciones, ni en el de dejar volar solos a las grandes productoras, ni en la pésima calidad de los guiones, ni en la internacionalización, ni en la estructura productiva, ni en la necesidad de una reforma radical en la exhibición, ni en la aceleración de la digitalización de las salas… Humo y aplausos. Sólo habrá eso. Y un poquito de autobombo, claro.

SOBRE LOS CANDIDATOS A LA ACADEMIA

Posted in Cine en español, Derechos de autor, Noticias de cine with tags , , , , on marzo 25, 2011 by JJMercado

Bochornosas. No de otro modo pueden calificarse las candidaturas a la presidencia de la Academia de Cine en España. Sus dos candidatos, Bigas Luna y González Macho, han concedido una entrevista a El Mundo en la que desgranan sus opiniones sobre los puntos más sustanciosos de la actualidad cinematográfica española. Paso a continuación a analizarlas someramente:

SOBRE LAS RAZONES DE SU CANDIDATURA:

Ambos se presentan “porque se lo han pedido”, para hacer un favor al cinespañol en particular y al mundo en general. González Macho se hace, a su vez, el interesante al decir que quizá entre sus pedidores podría haber nombres importantes: Almodóvar, Amenábar… “pero no diré más”.

SOBRE INTERNET:

Dice Bigas Luna que “Internet no es que sea la salvación del cine español como dijo Álex de la Iglesia, internet es la salvación del cine mundial. Es la gran herramienta de difusión del mundo audiovisual”. No estaría mal que explicase cómo puede salvar internet al cine. Si realmente ha descubierto el modelo de negocio, sería realmente esperanzador.

Dice González Macho que “Internet es el futuro, eso está claro y parte del presente, pero sólo parte, cuidado, porque nadie con dos dedos de frente se atreve a decir qué va a pasar exactamente con internet en el mundo del cine. Por lo demás, y como todo elemento globalizador, tendrá sus regulaciones”. Además (y no lo dice él, “sino los americanos”) se queda tan ancho al afirmar que “todo lo que vale la pena en internet será de pago. Y eso incluye a Google. Y será de pago porque está creciendo a un ritmo que no se sostiene”. Igual que he dicho antes, no estaría mal que explicase de dónde se saca la inevitable condena de la gratuidad. Máxime cuando parece ser precisamente el camino del futuro en gran parte de los negocios. Y no lo digo yo, sino los americanos.

SOBRE LA PERSECUCIÓN A LOS PIRATAS:

Bigas Luna vuelve a la nada más zapateril. Dice que lo tiene “clarísimo” para a continuación afirmar que “no quiero entrar a este tema con un sí y un no. Hace falta una reflexión porque la gente no sabe lo que está pasando. Todo lo que está diciendo es muy elemental”. Es posible que después sorprenda y guarde en la chistera unas medidas visionarias pero de entrada, y como candidato que es, no demuestra sino una sorprendente ineptitud a la hora de expresar sus propuestas de un modo mínimamente comprensible.

La respuesta de González Macho dice poco más y lo poco que dice es preocupante. Afirma que la persecución no es “que sea toda la solución, pero casi”. Muy profundo, esperanzador y, sobre todo, razonado: “la piratería es ilegal y lo ilegal es ilegal”. Ignorará, supongo, el señor candidato que en la Alemania nazi quemar a los judíos era legal (y lo que es legal, es legal, claro).

SOBRE LA LEY SINDE:

Esta cuestión solo les sirve para reafirmar posturas. Bigas Luna no quiere desvelar “todo lo que un día haré” y por supuesto no quiere responder “con un sí o un no a un tema del que no hay una clara comprensión”. Menos mal que él nos lo aclara. Por su parte, González Macho incide en su servilismo parlamentario: “la ley ha venido del Parlamento y la tengo que dar por buena”. Ni una palabra sobre qué habría que cambiar, qué está mal o qué está bien. Supongo que no debe uno meterse en charcos con los que mandan cuando se aspira a pisar moqueta.

SOBRE LA MALA FAMA DEL CINE ESPAÑOL:

Bigas Luna no cree en tal mala fama y ve el fallo en la falta de promoción. Pero no es que se refiera a la ausencia de inversión en publicitar las películas y la mala praxis de muchos productores (incentivada sin duda por la inflación de subvenciones) de sacarla directamente de sus presupuestos. No. Él se refiere a un tema mucho más hondo, culturalmente hablando y lo ejemplifica con lo que podríamos llamar la metáfora de la gorra y la boina: “la primera lleva años de promoción y la boina no. Yo no me pongo la boina, a pesar de que todos mis ídolos llevaban boina”. ¿Seguro que Bogas Luna no se pone la boina (metafóricamente hablando)? EN fin…

González Macho, igualmente concreto, culpa a “la incomprensión” del público local. Son los espectadores los que no saben valorar las películas buenas que se hacen y se quedan solo con lo malo. No está mal el argumento para alguien que dice hablar en nombre de una industria. ¿Alguien se imagina al Corte Inglés – o a una humilde zapatería de barrio- culpando a los consumidores de una bajada en las ventas?

SOBRE EL MAYOR PROBLEMA DEL CINE ESPAÑOL:

Bigas Luna, evidentemente, no dice nada y se lo reserva “para otro especial”, quedándose tan ancho.

González Macho no le va a la zaga y no muestra reparo alguno en que “las soluciones tienen que venir de Europa”. Nunca hay que admitir la culpa, claro. Pero ni mínimamente.

SOBRE LA RELACIÓN CINE/TELEVISIONES:

Bigas Luna solo tiene que decir al respecto que “es una cuestión de facilitar los caminos de diálogo”, que “el problema es que la ley es del año pasado” y que “una ley del año pasado ya es vieja”. A estas alturas ya no hace ni gracia.

González Macho, por su parte, sigue sin ver más problemas que los ajenos y no ve en las televisiones sino a un enemigo más con necesidad de cambiar su “conciencia audiovisual”. Dice que no puede ser que “cuando una televisión compra cine americano, cree que ellos les hacen un favor y cuando compran cine europeo la tele cree que nos están haciendo un favor a nosotros “. Lo malo, favores aparte, es que las televisiones sí son conscientes de que viven de agradar al público y de que sólo la audiencia les va a conseguir beneficios. Por eso quieres cine americano y no cine europeo o, más concretamente, cine español al que, por cierto, están obligados coactivamente a ayudar, cosa que, por supuesto, al candidato le parece estupendo, llegando a hablar incluso de la “obligación moral de defender a la industria española”. Viva el nacionalismo más cerril, sí señor.

SOBRE LAS SUBVENCIONES:

De Bigas Luna ni hablo. Puede el lector imaginar su respuesta.

González Macho, en cambio, ahonda en su cinismo. Pretende primero defenderse escudándose en las supuestas subvenciones al cine americano en EEUU para pasar luego a decirnos que en Europa los hay que subvencionan más que aquí, así que no hay nada de lo que quejarse. No obstante, “que quede claro que no me gustan las subvenciones ni para el libro, ni para el cine, ni para la prensa, ni para nada”, pero, continúa, “si se dan es porque son necesarias”.

Pues hombre, para empezar, la necesidad es, cuanto menos, relativa. Más que nada porque si realmente es necesario subvencionar un negocio es porque el negocio no es rentable de por sí. Y si no es rentable es porque los consumidores no lo quieren. Y si no lo quieren es porque no es necesario. Así que o cambiamos el modelo de negocio para que los pocos consumidores que haya sean capaces de rentabilizar las inversiones o ponemos el énfasis en atraer potenciales consumidores nuevos. Pero no vengamos a vender la necesidad de que la gente pague de un modo coactivo algo que nunca pidieron y que además nunca disfrutarán sólo para que unos cuantos se pasen el día pudiendo vivir del hobby hacer películas.

Por otro lado, comparar lo que González Macho llama “subvenciones al cine americano” con las subvenciones españolas es, o una tomadura de pelo, o una muestra más de un cinismo absoluto. ¿Hace falta explicar que no es lo mismo incentivar fiscalmente la inversión (que en España también se hace, aunque mucho peor, claro) a las empresas que apuesten por el sector audiovisual que robar directamente a los ciudadanos?

 

¿DOBLAJE O VERSIÓN ORIGINAL?

Posted in Exhibición with tags , , , on marzo 7, 2011 by JJMercado

Se dice, se cuenta, se rumorea en voz baja (aunque cada vez más alta) que el nuevo frente que tiene pensado abrir la Administración en el trillado campo de batalla del cine es la regulación del doblaje a fin de, cuando menos, limitarlo. Parece que el propio Ignasi Guardans (hoy muerto y sepultado por quien previamente le elevó a los altares) dijo, siendo director del ICAA, que si por él fuera “terminaría con el doblaje a la mañana siguiente”.

La señal más clara, sin embargo, ha venido del propio Ángel Gabilondo, actual Ministro de Educación, quien puso voz de algún modo a los rumores cuando hace unos meses relacionó la patria dificultad con los idiomas con la existencia del doblaje. Por su parte, Carlos Cuadros, sucesor del pobre Guardans, no tardó en apoyar el discurso con sus aplausos, si bien situó el fin de la industria del doblaje “en unos 15 años”.

Por su parte, los propios interesados en el asunto tratan de defenderse de la amenaza adelantando el tsunami económico que supondría en un sector que mueve alrededor de 300 millones al año y que da de comer a unas 30.000 personas.

Ante tales argumentos uno se ve en la sana situación de no querer situarse ni con los unos ni con los otros (pese a que mis preferencias personales se decanten más hacia la V.O.). Desde luego, es ridículo el argumento de los puestos de trabajo en situación de riesgo. Si un sector no es productivo, sus trabajadores deberán adaptarse a una nueva situación que les ponga en una posición más favorable para rentabilizar sus trabajos sirviendo a quienes libremente lo demanden. Lo demás es beneficencia forzada. Eso que tan a menudo cabe en la manoseada “solidaridad”.

Por otro lado, relacionar el nivel de idiomas de una población entera con la existencia o no del doblaje en el cine suena a chiste. Primero, porque la culpa debería recaer en la educación (padres, colegios…), nunca en una industria dedicada exclusivamente a ganar dinero entreteniendo al personal. Y segundo, porque la gente sencillamente no va al cine; y los que ven las películas lo hacen mayoritariamente en formatos (internet, dvd, tv…) que les permiten siempre la posibilidad de usar la versión original. Además de todo esto, resulta que en Francia, Alemania e Italia se dobla exactamente igual que aquí y no estaría mal que el bueno de Gabilondo examinase el nivel de idiomas extranjeros de los jóvenes de allí.

Pero en cualquier caso, el argumento definitivo, el único que debe interesar, es el que aportan los propios empresarios de la exhibición cinematográfica. Y esto dicen que de acabar con el doblaje nada de nada porque, sencillamente, les supondría la ruina. Así lo explica uno de los empresarios con más peso en el sector, Enrique González Macho, presidente del grupo de cines Renoir, cuando dice que “en algunos lugares existe una minoría ruidosa que reivindica la versión original. La cuestión es que esta minoría, o se queja y luego no va a ver las películas o es más minoritaria de lo que parece porque resulta inviable. Yo he terminado doblando en contra de mi voluntad como única forma de mantener algunos cines abiertos”.

Entre esa minoría ruidosa, por cierto, hay una ruidosa mayoría (muy culta y muy moderna, eso sí) que justifica su preferencia por la versión original en base a que les gusta escuchar a los actores recitar sus textos a la vez que actúan. Alegan que el doblaje pervierte el verdadero trabajo del actor y lo desnaturaliza. Lo que no deben saber estos potenciales amantes del teatro es que la gran mayoría de las películas americanas las escuchamos precisamente dobladas gracias a un trabajo que tiene lugar varios meses después de que las escenas fuesen rodadas.

Y para muestra, un botón de la esperada Atlas Shrugged: