Archivo para anonymous

LOS GOYA EN 10 CONCLUSIONES

Posted in Noticias de cine with tags , , on febrero 14, 2011 by JJMercado

1. La gente de Anonymous finalmente consiguió hacer el ruido que prometían. Incluso el reportero de TVE preguntaba a los invitados sobre ellos e instaba a las autoridades a dirigirse a ellos. Parece que incluso se les escapó un huevo, lo que constituye sin duda un hecho lamentable: no consiguieron acertar en la Ministra, toda la gala chulesca, soberbia, altiva y tensa.

2. La gala fue larguísimamente aburrida. Cuando llevaban algo más que la mitad, los técnicos de TVE llegaron a quejarse de los 55 minutos que rebasaban la escaleta prevista. Buenafuente, por su parte, no pudo estar peor. Parecían que sus chistes (blancos y entregados hasta la nausea) los había escrito la ministra misma. Los vídeos eran tediosos y sin gracia alguna. La originalidad brilló por su ausencia. La realización fue francamente mala llegando a no dejar leer los nombres de los fallecidos en el vídeo anual que los recuerda, mostrándonoslo con planos generales del teatro. Para colmo, se les coló el gili de J. Jump, que se marcó un speech y todo. Por último, destacar el cutre vídeo casero con que quisieron homenajear a Berlanga, ese que, como acertadamente recordaron anoche fue “probablemente, el mejor director español de todos los tiempos”.

3. Hastía ver la sumisión y la entrega con que tratan a Bardem. Quizá ése fue el homenaje a Berlanga: Americanos, os recibimos con alegría…

4. Demasiadas categorías. Muchas. Muchísimas. Sería comprensible una protesta de los meritorios y los equipos de limpieza de los platós. Ellos también lo merecen.

5. Justo y necesario, el fracaso de las grandes favoritas. Tres tristes Goyas (más que los tigres de Cabrera Infante) se llevó También la lluvia, dejándose  otros 10 por el camino. Y dos, más tristes aún, los que se metió en el bolsillo Balada triste de trompeta, que tuvo que ver cómo siempre había alguien dispuesto a robarle uno de los otros 13 a los que optaba.

6. Ganó Pan Negre. Nueve Goyas. ¿Alguien la ha visto? ¿Alguien sabía incluso de su existencia? Ya lo dijimos ayer, esta es SU fiesta. No la nuestra.

7. Muy buen papel de Buried. Tres cabezones (guión, sonido y montaje) muy merecidos para la única película económicamente rentable de la noche.

8. Se demostró la capacidad de influencia de España también en el cine. Ya vimos no hace mucho cómo la única manera de que nos tengan en cuenta era azuzar la llama de la guerra de Iraq. Después vino un tipo que nos sacó cobardemente de ella y le tuvieron que dejar una silla para que asistiera a las reuniones de los mayores. Vergonzoso. Lo de ayer, claro, no iba a ser menos. Nadie (nadie) se tomó la molestia de asistir a recoger el premio a mejor película europea que, por cierto, se lo dieron a El discurso del Rey cuyo equipo estaba en la Gala de los Bafta, naturalmente.

9. Total mutismo de los presentes sobre la polémica que ha rodeado la Gala estas últimas semanas. Parece que cuando el pan está en juego nadie se atreve a dar el paso. Ni chistes, ni comentarios, ni pegatinas. Sólo Santiago Segura, cuando ya había bajado del escenario, aceptó decorarse el horrible traje blanco que llevaba con el logotipo de los Anonymous.

10. Sólo una fue la excepción, si bien el más importante. Álex de la Iglesia estuvo muy bien. Algo cabreado y visiblemente tenso, no se calló y supo levantar la cabeza cuando tocaba. Su discurso fue muy digno. Dijo que crisis significa cambio, que es lo que le toca hacer a la industria dado el presente (no el futuro) de internet, del que dijo, no que no fuera el enemigo, sino el inevitable aliado del cine y la cultura. Defendió a los internautas pidiendo respetarles antes de pedirles respeto. Y valoró como ningún otro al público. A mí me pareció escuchar algún que otro pito al terminar. Yo le aplaudo.

Anuncios

ANONYMOUS PIENSA ESTAR EN LOS GOYA

Posted in Cine en español, Noticias de cine with tags , on febrero 13, 2011 by JJMercado

Dentro de unas horas, a las puertas del Teatro Real de Madrid, la gente de Anonymous tiene pensado concentrarse para “hacer ruido” contra “la LEY SINDE y contra aquellos que nos llaman ladrones”. Hacen bien y estoy moralmente con ellos, pese a que mi natural vagancia me haga movilizarme hasta allí. Afortunadamente, no todos son como yo y en la lista de apuntados hay incluso gente de fuera de Madrid. Veremos si consiguen el ruido planeado. Ojalá. Ya que no es nuestra fiesta, que al menos se les chafe algo la suya.

Porque lo hemos repetido aquí mil veces. Por encima de triquiñuelas legales y debates fariseos sobre la técnicamente mal llamada Ley Sinde, el motivo fundamental por el que oponerse a tan estúpidas medidas es su colosal ceguera e ignorancia acerca del mundo real y el futuro inmediato. No pueden ponerse puertas al campo. Compartir no es robar. Uno antes compartía sus cintas de vídeo o audio con sus colegas de clase. Hoy, gracias al tremendo avance tecnológico que no ha hecho más que empezar, la gente puede compartir sus archivos con millones de personas desde sus propios ordenadores. Oponerse a esto es oponerse al progreso. Querer sacar tajada obligando a la gente no hacer uso de se libertad es como aquellos fabricantes de velas que trataban de obligar a la gente a no comprar bombillas para mantener sus negocios. Peor  aún, como decía Bastiat, como si tratasen de obligarnos a cerrar las persianas de nuestras casas por la insoportable competencia que frente a ellos suponía la luz solar. La Ley Sinde quiere que cerremos las persianas para seguir que ellos puedan mantener la misma línea de negocio que tenían desde hace más de un siglo.

Por otro lado, nos llaman piratas a quienes orgullosamente traficamos con archivos en internet. Quizá uno se haya dejado llevar por una horrible conspiración mundial contra los piratas, pero la impresión general es que eran malos, que atracaban barcos más débiles para robarles el dinero para sufragar después con él sus propios caprichos. ¿Es eso lo que hacemos los internautas? Yo creo que no. Antes al contrario, hay que mirar a otro lado cuando uno oye hablar de abuso de poder, robo de dinero y pago de caprichos porque, ¿no es eso lo que define perfectamente el sistema de subvenciones públicas sobre el que pivota el cinespañol?, ¿no recurren al brazo estatal para que robe literalmente dinero a los ciudadanos y lo use después para que unos cineastas a los que nadie quiere ver (ni descargarse sus películas gratuitamente, por cierto) puedan pagarse sus cintas? Pues eso. Que ellos son los piratas y que ojalá los Anonymous les aturdan al menos los oídos.