Archivo para alejandro sanz

INTELEKTUALES. ELLOS SON LOS PIRATAS

Posted in Derechos de autor with tags , , on diciembre 29, 2010 by JJMercado

Dice la jefa pirata, Ángeles González-Barbarroja, alias Sinde, que por supuesto, después de su fracaso, no piensa dimitir. Que ella no se baja del barco ni muerta y que la tripulación está con ella. Muestra asimismo su preocupación por la muerte de la kultura si sus compañeros del parlamento no están de su lado y, si bien admite un largo descanso antes de volver a la carga con el tema, ya anuncia algo que quizá termine siendo mucho más grave: que el siguiente paso inmediato es retocar la Ley de Propiedad Intelectual, cosa que, como ya hemos repetido varias veces en el blog no puede existir nunca (salvo por arte de magia negra legislativa, claro).

Dice Arcadi Espada, nuevo lugarteniente del Barco Pirata (a quien ya dejamos contestados sus principales argumentos aquí), que está preocupado por la muerte de la Ley Sinde, pero no mucho. Al fin y al cabo, añade el intelektual, era una ley muy floja que no iba a ningún lado. A él lo que le va es el modelo francés: conviene cuanto antes criminalizar duramente el robo que se está cometiendo en internet con las descargas ilegales. Es reveladora también la entrevista por cuanto de destape tiene: se supone que alguien de su posición (ahora preside el Instituto Ibercrea) debería haber hecho algo más que leerse “por encima” la ley y no responder con un “tengo poco que decir al respecto” cuando le preguntan por los temas que ahora le ocupan.

No sorprende así el descubrir tan a las claras que su intención última no es otra que la de crear un delito ad hoc, hecho a la medida de los prohombres (y promujeres) de la kultura patria que les reporte sustanciosos beneficios por dos vías distintas, fundamentalmente: el robo (este sí que sí) camuflado en forma de impuestos y tasas y la obligatoriedad a riesgo de ser encarcelado de consumir lo que ellos m anden y como ellos manden. Queda claro quiénes son en esta historia los piratas.

Lo del delito ad hoc, por cierto, está más que claro: si lo que le preocupa es el supuesto robo que están sufriendo y el delito de robo está ya tipificado en el Código Penal, ¿a cuento de qué viene inventarse un delito nuevo que les tenga a ellos como sujeto pasivo artificial? La respuesta es clara: lo que ellos entienden por robo simplemente no lo es. Como no es “ley” lo que ellos entienden por tal, que no es otra cosa que la legislación manufacturada por unos políticos caprichosos y corrompidos. Como muy bien le responde María Blanco, también Hugo Chávez promulga leyes y eso no conlleva su justicia.

Y dice Alejandro Sanz, piratilla exiliado en los mares de Miami, que la otra noche “se votó para proteger el derecho del pirata a mantener su burdel abierto”. Ante esto, igual que la jefa Sinde, no nos queda sino darle al pobre hombre (está enfadadísimo) toda la razón del mundo. El problema fue, para su desgracia, que no lo consiguieron. Que los piratas como él y sus jefes no lograron el apoyo necesario para hacer valer su derecho a mantener el burdel del que quisieran vivir plácidamente. A costa de los demás, claro.

Ante esto, además de plantear el rotundo boicot  a Alejandro Sanz y todos sus compinches, cabe responder por qué la crema de la intelektualidad se ha posicionado a lo largo de la historia abiertamente en contra de la libertad. De ello se encarga Jesús Huerta de Soto, intelectual y hombre de la cultura de verdad:

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LEY SINDE: THE END

Posted in Derechos de autor with tags , on diciembre 22, 2010 by JJMercado

Desde luego no puede decirse que haya sido un triunfo de la libertad. Al menos un triunfo consciente y deliberado. El fracaso de la llamada Ley Sinde más bien puede achacarse a una burocracia chusca y torticera que, llevada al extremo, parece haber causado tal vergüenza ajena (y miedo electoral, claro) a parte de la clase política española que les ha llevado a no querer figurar en el reparto de semejante tropelía.

En cualquier caso, sea como fuere, es una buena noticia para los usuarios que, no se olvide nadie, son, en cuanto tales, consumidores de cultura, el público, en fin, del que viven todos los charlatanes (piratas, estos sí que sí) que, como Alejandro Sanz o varias distribuidoras y productoras cinematográficas españolas, no han respondido sino lloriqueando y repartiendo pataletas.

En varias de las webs de estas empresas podíamos ver un cartel que, básicamente, venía a decir lo siguiente:

Esta distribuidora desaparecerá y las personas que trabajan en ella se irán a la calle en breve si no se aprueba con urgencia una ley que nos proteja contra las descargas ilegales y la piratería

De este mensaje se deduce: primero, que la “piratería” y las “descargas ilegales” (daremos los términos por buenos solo a efectos dialécticos) son las dos causas fundamentales de la crisis del sector; y, segundo, que sin la ayuda estatal son incapaces de mantener sus negocios a flote.

Ante esto, y por ser concisos (ya hemos tratado otras veces sobre la ilógica de la propiedad intelectual), podríamos fácilmente negar lo primero en base a que los datos que manejan son demostrablemente falsos y que, aún fiándonos de los datos de descargas de que disponemos, todo nos lleva a concluir que ni siquiera de esa manera se consume cine español; y sobre lo segundo, simplemente decir que cuando un negocio necesita de la protección y la ayuda estatal es únicamente porque en el mercado son incapaces de competir con solvencia, lo que significa que los consumidores libremente prefieren gastar su dinero en otros bienes y servicios que les satisfacen de un modo mayor. Ante esta situación, obligar a las personas a financiar sus caprichos (pese a que lo engalanen con el nombre de cultura) parece, cuanto menos, injusto.

En fin, que un respiro para la libertad en internet aunque sea temporal. La sombra del poder es alargada y hoy mismo, por ejemplo, en EEUU ya ha dado sus frutos en el mismo ámbito.