Archivos para A serbian film

ES UN ASCO, NO UN DELITO

Posted in Exhibición, Noticias de cine with tags on marzo 17, 2011 by JJMercado

Ya hablé hace tiempo de la película A serbian film. Dije y repito que es una cinta mediocre e insustancial que basa todo su potencial en la repugnancia moral que causan la mayoría de sus escenas. Quizá lo único que pueda sacarse en limpio es el shock que sufre el espectador ante tantas asquerosidades encadenadas, el experimento gratuito de someterse a un experimento nauseabundo y sentir las consecuencias los minutos posteriores al visionado. Y a partir de ahí, nada. Porque nada es exactamente lo que puede salvarse de todo cuanto compone la película. O al menos, para mí.

Porque hay una asociación de menores española empeñada en querer ver más allá, en otorgarse el derecho divino de juzgar y castigar a los vivos, y un sistema judicial que parece seguirle la corriente (en base a un Código Penal cuyos torcidos renglones permiten tales fechorías) hasta el punto de haber llegado a imputarse al director artístico del Festival de Sitges por haber programado la película. De lo que parecen no haberse dado cuenta ni los unos ni los otros es de la estupenda campaña publicitaria que le han organizado a la película, logrando con ello el efecto perfectamente opuesto al perseguido porque, ¿quién sabría que existe A serbian film si no es por los tejemanejes de los jueces?

El artículo que ha servido de base a todo esto es el 189.7 CP, que castiga con penas de tres meses a un año de cárcel o multa a quien “produjere, vendiere, distribuyere, exhibiere o facilitare por cualquier medio material pornográfico en el que, no habiendo sido utilizados directamente menores o incapaces, se emplee su voz o imagen alterada o modificada“, lo que constituye una auténtica fechoría legal y un atentado contra el sentido común. En primer lugar, porque el único responsable de una película ante la ley –como la propia ley indica- es el productor de la misma, por lo que no viene a cuento abrir la veda tan abierta y absurdamente como hace el artículo. En segundo lugar, porque si la razón final de todo ello es la conexión con el delito de pornografía infantil, no se entiende bien por qué sí puede producirse, venderse, distribuirse… escenas de asesinatos, torturas, maltratos o palizas no ya de adultos, sino de los propios niños, teniendo siempre en cuenta, además, que todo es una simulación y que estamos hablando de películas de cine. Y en tercer lugar, porque la película se ha exhibido en decenas de festivales de todo el mundo y en ninguno de ellos ha encontrado problema alguno.

Un despropósito más, en fin, a tener en cuenta en la difícil relación España-cine.

“A SERBIAN FILM” O EL DESCONCIERTO

Posted in Opiniones with tags , , on noviembre 30, 2010 by JJMercado

Acabo de ver “A serbian film”. He llagado a ella gracias a la decisión de un juez que quiso salvar al mundo de su visionado y consiguió, no sólo que se le otorgase a ciegas el Premio del Público del Festival de Cine Fantástico de San Sebastián sino que multitud de internautas hayamos acudido en cascada a buscarla en internet (¿algo ha hecho más en el mundo por la libertad de expresión que la censura? Gracias, señor juez).

El argumento no es gran cosa y está sustentado por un guión bastante mediocre: un actor prono retirado acepta una sustanciosa oferta económica a cambio de ofrecerse a rodar una nueva película de la que no sabrá nada por anticipado. Así, según va llegando día  a día al rodaje, el protagonista se encontrará inmerso en escenas donde la violencia extrema, las violaciones y torturas (un bebé violado fue la causa de la censura), el incesto y la necrofilia se convertirán en obligados compañeros de trabajo a lo largo de un proceso sin fin en el que su familia se verá directamente implicada.

En cuanto a la película en sí, reconozco que ha conseguido provocarme tal grado de desorientación que, ahora mismo, soy incapaz de expresar una idea clara sobre ella. Más allá de la total repulsa moral que producen las imágenes, no sé si acabo de ver una simple sucesión de escenas repugnantes, algo así como el asco por el asco, o si por debajo de todo eso hay algo más profundo que pueda ser salvado. Podrían buscarse y rebuscarse varios mensajes: una advertencia de la degeneración moral de las sociedades actuales, una denuncia de la explotación sexual o, como el mismo director ha declarado, una dura metáfora del estado actual de Serbia. Quizá algo de esto sea cierto. O todo. O nada y, simplemente, haciendo uso de los dos recursos más fáciles (sexo y violencia) el director haya querido llamar la atención sin rebanarse mucho la sesera.

En cualquier caso, el peso visual de la cinta –sea forma o fondo en sí mismo- es tal, que quizá no merezca la pena el esfuerzo de buscar algo más allá. Quizá su originalidad, el motivo racional por el que acercarse a verla, esté en la experiencia misma que produce su visionado, en la sensación de total desconcierto con que deja, al menos en mi caso, al espectador.

Buscando mucho menos los hay que se meten de todo. Y esto, además, puede encontrarse gratis.