Archive for the Opiniones Category

LOS INCREIBLES

Posted in Animación, Opiniones with tags on abril 25, 2011 by JJMercado

Actualmente, pese a que poco a poco va corrigiéndose la situación, son aún mayoría los que ven el cine de animación con cierto desprecio. Aún hoy hay cierto público que ve en este tipo de películas productos dirigidos a la más temprana juventud, algo con lo que entretener a los niños en navidad. Malo es que lo piense un parte de los espectadores (desde luego no todos a juzgar por las asombrosas cifras de taquilla) pero peor aún es que lo mantenga la mayor parte de la crítica especializada, empeñada en errar, por otra parte, una y otra vez, sin dar signo de agotamiento.

En mi opinión, muy al contrario, en este tipo de películas se están dando en los últimos años muchos de los mejores guiones cinematográficos. Películas como Toy Story 3 o Los Increíbles –por citar dos las dos últimas que he visto yo- son la síntesis perfecta del cine clásico de Hollywood adaptado al presente. En ellas se da de manera excepcional la extrañísima y genial mezcla de amor, humor y aventuras que hacen del cine una experiencia mágica. Si a todo ello le añadimos la importantísima aportación técnica que los nuevos medios hacen posible, tenemos como resultado un buen puñado de películas de un nivel magistral.

Como digo, la última que he visto ha sido Los Increíbles. La tenía pendiente desde hacía mucho y no me ha decepcionado en absoluto. Más bien al contrario,  a pesar de los años que ya tiene, la película me ha resultado excepcional. Con la inmejorable factura habitual de Pixar/Disney (podríamos resumirlo con el nombre de John Lasseter), en ella se dan cita todos los ingredientes necesarios para crear una obra de arte, esos que todos reconocemos al disfrutarlos, pero que sin embargo somos incapaces de enumerar y, mucho menos, poner en práctica: principios y finales poderosos, emociones, ritmo, personajes perfectamente definidos, historias claras, guiones bien medidos y equilibrados, diálogos brillantes, escenas memorables, buena dirección…

Los Increíbles nos sitúa en un mundo donde la gente puede contar a última hora, ante los males que a diario acechan, con la participación salvadora de una larga serie de superhéroes, siempre atentos a ayudar cuando se les necesita. Un buen día, sin embargo, determinados agraciados con la suerte de haber sido salvados por alguno de ellos, comienzan a interponer demandas por los daños y perjuicios que su ayuda les hubiera podido ocasionar. Finalmente, el Gobierno decide declararlos no gratos y ordena su integración en la sociedad como personas normales y anónimas, sin poder hacer uso de sus excepcionales poderes. Así, la familia de Los Increíbles se ve coaccionada en su día a día y ser “normales” hasta que un día, el pater familias, harto de su rutina vulgar, decide volver a la carga dispuesto a salvar al mundo de un nuevo malvado, Síndrome, que ha planeado sembrar el caos a fin de presentarse después como el gran héroe salvador al que rendir pleitesía.

Además de los méritos ya destacados con los que cuenta la cinta, cabe hacer mención al profundo mensaje moral que nos deja el argumento, donde la gente excepcional es continuamente coartada a desarrollar sus actividades en pos de un mundo igualitario en el que destacar no es sino algo despreciable y mal visto. Los Increíbles es pues un canto a favor de la excepcionalidad de los individuos, a favor de lo beneficiosa para todos que puede ser la excepcionalidad de unos cuantos.

HAPPYTHANKYOUMOREPLEASE

Posted in Opiniones with tags on abril 16, 2011 by JJMercado

Ha llegado a España, después de unos meses, Happythankyoumoreplease. Con un título rarito (que los distribuidores españoles ya se han encargado de corregir, claro) y el premio del público en Sundance bajo el brazo, la cinta, de marcado carácter independiente, viene precedida de una larga estela de críticas tan a favor como en contra.

Después de verla, debo decir que me encuentro en el honroso justo medio aristotélico. Ni es el bodrio tedioso y aburrido que dicen los unos ni, desde luego, la gran comedia entrañable que dicen los otros. Digamos que no pasa de ser una comedia romántica simplona, no mal contada, entretenida y, en ocasiones, tendente a la demagogia más ramplona.

La película narra la historia de un escritor treintañero que un buen día se encuentra en el metro con un niño perdido. Al principio las prisas, después la pereza y más tarde el cariño harán que ambos terminen conviviendo bajo el mismo techo. A su vez, el joven escritor se enamorará de una camarera, su amiga del alma, y enferma de cáncer, se emparejará con el hombre feo de su oficina y su medio prima pasará por una serie de marcados altibajos en su relación amorosa con el hombre de su vida. Tres historias que son cuatro, y que no llegan a empastarse nunca, dejando muy en evidencia los marcados errores del guión.

Pese a que a lo largo del primer acto la cinta promete, todo se nos va viniendo abajo por momentos hasta llegar a desinflarse por completo. Hay poco que sacar de la aparentemente sustanciosa relación con el niño, la historia de su amiga enferma y calva con el hombre feo no consigue provocar sino cierto rechazo por lo que de sensiblona tiene (por no hablar de sus toques a lo Paulo Cohelo), la relación de su prima no logra despertar el más mínimo interés por su nula relación con el conjunto de la película y la historia principal, que sería la historia con la camarera, no deja de ser previsible en ningún momento.

Dicho lo cual, la película no deja de resultar entretenida para quien no tenga nada mejor que hacer. Por donde pasa moja, vamos, pero poco más.

MI INDULTO A NOLAN

Posted in Opiniones with tags , , , , , , , on marzo 28, 2011 by JJMercado

Mi natural tendencia a acudir en actitud defensiva a ver las películas que me han llegado cargadas de alabanzas por parte de la crítica me había hecho condenar, hasta ahora, a Christopher Nolan a la hoguera.

Desde luego, no pueden considerarse malas ninguna de las películas que hasta ahora he visto de él, pero ni los Batman, ni Following ni siquiera Memento me habían hecho posicionarme incondicionalmente de parte de sus devotos. Hasta tal punto llegó mi rechazo que aún no he dedicado tiempo a ver Inception.

Ayer, sin embargo, le di otra oportunidad con la para mi desconocida Insomnia. Y llegó mi indulto. Con un reparto bien cargado, la película narra las andanzas de un viejo zorro de la policía de Los Angeles (Al Pacino) al que han encargado resolver un caso de asesinato en un pueblo perdido de la mano de dios. Cuando, en una redada, están a punto de detener al culpable éste dispara por error al que durante los últimos años había sido su compañero. Tentado por mantener su reputación, decide elaborar una versión de los hechos que le exculpe del caso. Sin embargo, el fugitivo (Robin Williams) ha sido testigo de lo sucedido y será capaz de usarlo en su provecho a la hora de chantajearle. Todo este juego moral llegará a su final desenlace de la mano de una policía local (Hilary Swank) encargada de elaborar el informe de la muerte del policía.

Todo ello es presentado fantásticamente bien gracias, en primer lugar, a la buena mano de Nolan en la dirección (que no en el guión), consiguiendo que el espectador se identifique con el agobiante insomnio del protagonista, incapaz de conciliar el sueño en un pueblo en el que no se pone el sol durante todo el día. Y, en segundo lugar, a la más que solvente interpretación, como no podía ser de otra manera, de Robin Williams y, sobre todo, de un fabuloso Al Pacino en su papel de hombre perseguido por la culpa de haberse desviado del camino correcto hace ya años.

Todo ello sumado a un guión bien calibrado, una interesante fotografía y unos secundarios de altura hacen de esta película (a mí me recordó por momentos a Fargo –que curiosamente también me sirvió para indultar a los pesados de los Coen-) una obra muy recomendable.

MY GOOD ENEMY (O LAS CONSECUENCIAS DEL PODER)

Posted in Opiniones with tags , , , , , on marzo 21, 2011 by JJMercado

Actualmente no es fácil encontrar obras en las que se condene inmisericordemente al poder. La moraleja común, muy al contrario, viene a decirnos que lo malo es que el poder suele estar en manos equivocadas. Que los malvados han sido quienes han llegado antes y se han hecho con el trono a fin de humillar a los pobrecitos débiles. El fallo del argumento, ya digo, es que lo que hace malvados a los malvados y débiles a los débiles es precisamente la tenencia del poder. No existen tales categorías estancas previamente a la ocupación del mismo y es el poder quien a posteriori divide en grupos. Todos los tiranos que en el mundo han sido pasaron antes a engrosar el abultado grupo de los débiles. Después, fue el poder quien les hizo lo que fueron.

En los últimos tiempos he visto tres películas que reflejan todo esto a la perfección. La primera, hace un par de años, fue La ola. La segunda, ya comentada aquí, Dogville. La tercera la vi ayer.  Se llama My good enemy (Min Bedste Fjende), es danesa y ha pasado por el mundo sin pena ni gloria. A mí, sin embargo, me ha gustado mucho.

En ella se cuenta la historia de un par de chavales que, hartos de sufrir malos tratos por parte de algunos de sus compañeros, deciden cambiar la situación. Inspirados por un cómic, llegarán a olvidar todo cuanto ha marcado hasta entonces sus vidas y crearán un club con el único objetivo de dar un escarmiento a sus malvados colegas de pupitre. En el proceso, además de probar el dulce sabor de la venganza, experimentarán la intensa sensación de saberse poderosos. Así, mientras el club crece a costa de todos cuantos hasta entonces se habían sentido humillados en el colegio, ambos amigos tomarán un rumbo diferente al descubrir las macabras consecuencias que el poder acarrea.

La película, muy bien interpretada y con un guión clásicamente milimetrado en tres actos de 30 minutos, no duda en tomar partido a favor del rechazo pleno del poder, una vez desarrollada, a través de unos personajes estupendamente definidos,  la transformación que su tenencia inexorablemente provoca. En palabras del economista Carlos Rodríguez Braun, podríamos decir que se inclinaría más hacia El señor de los anillos que hacia La guerra de las galaxias:

El señor de los anillos, una obra contra el poder. Los sabios no lo quieren, porque son conscientes de su capacidad de destrucción, pero los hombres en el fondo desean poseerlo. Toda la aventura apunta al lema de Edmund Burkeforce is evil. El poder del anillo puede hacer muchas cosas buenas, pero es imprescindible frenarlo. Al revés de La guerra de las galaxias, aquí la Fuerza no es el bien sino sobre todo el mal. El poder socava la convivencia, agita la disensión entre los buenos, y sólo salvan la situación los pequeños, los hobbits, el joven Frodo que se atreve a llevar el anillo hacia el mal, que está –es un libro antiguo– en el Este. Mientras que Gollum, como los demás, ama y odia al anillo, con aparente razón, porque puede cumplir un papel bueno y malo, el héroe lo tiene claro: Frodo no lo quiere. Tal es el mensaje liberal por antonomasia: el poder es peligroso, aunque pueda hacer el bien. Y la lucha por la libertad es una aventura constante, con peligros siempre al acecho, con amenazas dentro de la propia comunidad, para un héroe que, en máxima expresión de debilidad, siempre va descalzo.”

PS: Aquí puede verse online.

BIENVENIDOS AL SUR, O NO…

Posted in Opiniones with tags , , , , , on marzo 16, 2011 by JJMercado

En lo últimos años se han producido en Italia tres de las mejores comedias cinematográficas mundiales. La vida es bella, El cartero y Manual de amor me parecen tres películas fantásticas, divertidas, ingeniosas y muy, muy agradecidas de ver. *

Con tales antecedentes (y dejándome llevar por el marketing promocional) me puse a ver el otro día Bienvenidos al sur, remake italiano de la exitosísima comedia francesa Bienvenue chez les Ch’tis, a la que se supone que, copiando frase por frase, mejora mucho.

No he visto la película francesa y ya puedo decir que no la veré nunca. Si la italiana es su versión mejorada no quiero ni pensar en cómo podría ser el bodrio franchute. Porque vaya tostón. Tres noches me ha costado terminarla y aún me pregunto la razón pues nada hay que pueda ser salvado de la quema. Ni la interpretación de ninguno de sus actores, ni la música, ni la fotografía, ni el guión (firmado por un Massimo GaudiosoGomorra– presumiblemente borracho). Nada, en fin, de lo que tanto había brillado en las tres películas citadas al inicio del post merece aquí la más mínima atención. Por no hablar del horrible doblaje a la hora de ponerse a imitar acentos locales y chascarrillos idiomáticos, que no consigue sino dar a la película un aire general de mediocridad que poco ayuda, desde luego, a sus de por sí maltrechos valores.

Tema aparte es el irritante localismo de la trama: un oficinista de correos aplica para ocupar la plaza de director en Milán simulando ser minusválido para obtener alguna ventaja en el proceso de selección. Al ser descubierto, y como castigo, es destinado a un pequeño pueblo del sur, donde acudirá el protagonista lleno de miedos ante los tópicos que corren sobre la gente del lugar: alta delincuencia, mafia, dificultad en el habla, mentalidad campestre… y toda una suerte de estereotipos que, como es lógico, se irá desmontando hasta hacer realidad el aviso que le dio su cicerone en el pueblo: “cuando se viene al sur se llora dos veces, al llegar y al irse”.

Yo no sé lo que siente un milanés al llegar al sur de Italia. He estado allí (y en el norte), pero mi desconocimiento de sus usos y costumbres me ha debido cegar a la hora de captar tan marcadas diferencias. Lo que no me ha quedado más remedio que captar, en cualquier caso, es el hondo aburrimiento que se siente viendo la película.

* Supongo que el recuerdo de las tres ha sido el único cebo en el que ha confiado la distribuidora de la película a la hora de meterla en España, pese a que la razón fundamental se la debamos a la larga sombra del amigo Berlusconi, dueño de Italia toda, incluida la productora de la película…

UNA SOPA DE LETRAS LLAMADA TORRENTE 4

Posted in Opiniones with tags , on marzo 15, 2011 by JJMercado

Segura lo ha vuelto a hacer. Es más, gracias a la subida del coste de las entradas – en especial las que se vendan en 3D- y a la mayor tirada de copias, ya ha conseguido batir su propio récord de recaudación durante el fin de semana, pese a no haber superado en espectadores las cifras conseguidas con Torrente 3. En definitiva, y por abreviar, del viernes al domingo ha conseguido levantar más de 8 millones de euros y un millón de espectadores. Veremos a ver si alcanza al final de la carrera la cima de su Torrente 2 (tercera película española más vista de la historia).

Yo aporté a estas cifras mi granito de arena y fui a verla el sábado en 3D. Es verdad que no deja de estar entretenida. Ahora bien, no puedo decir que me gustase. Desde luego, no es la 1 (que yo creo sí puede tomarse como película seria y, además, nada mala) pero tampoco la 3 (que a mí me pareció un bodrio mayúsculo y aburrido), si vale de consuelo. No me pareció especialmente divertida (ni a mí, ni al dispuestísimo público que conmigo compartía la sala) y las actuaciones, entre otras cosas, dejan mucho que desear (lo del villano Francisco no tiene nombre). Paquirrín es majete un rato, pero a los dos minutos uno se acuerda de Javier Cámara o Gabino Diego y desea matar, no a él, sino a un Santiago Segura que ha vuelto otra vez a fallar en lo más barato: un buen guión y un buen escudero de cartel.

Porque la película es un despropósito exagerado, un caos lleno de tetas y pedos que mantiene al público entretenido en busca de la cara conocida y el chiste que logre justificar el pago de la entrada, cosa que, a mi juicio, no logra conseguir, siendo la mayoría de buenas gracias precisamente los guiños descarados que hace a la 1 (las seis mil peseta en guijki, y las pajillas, vamos). Evidentemente, tiene cosas (puntuales) buenas y graciosas, hallazgos que hacen que uno pase un rato divertido aun con la sospecha de que algún otro va a ser el que ría el último.

Podríamos decir, en fin, que Torrente es al cine lo que las sopas de letras a la literatura: entretienen al personal gracias a la búsqueda de cosas concretas que se le ofrecen escondidas entre un desorden sin sentido ni sustancia. El público busca chistes y caras conocidas. Mientras tanto, nadie termina valorando que el conjunto es completamente absurdo.

Ahora bien, ¿es esto denunciable?, ¿alguien se pone a leer ordenadamente las sopas de letras?…

JOSÉ Y PILAR… Y VICEVERSA

Posted in Opiniones with tags , , , on marzo 14, 2011 by JJMercado

Anduve un tiempo cautivado por José Saramago. Fue después de leer La caverna. No recuerdo ya la razón concreta por la que decidí comprar el libro. La concesión del Premio Nobel, quizás. Me sedujo con fuerza el estilo narrativo, la fluidez de unos párrafos compactos en los que diálogo y narración se presentaban mezclados, sin apenas puntos separando frases ni mayúsculas que ayudasen a ordenar las ideas. Pasé después a su Ensayo sobre la ceguera y la placentera sensación de su lectura no hizo sino agravar la admiración por alguien que por aquel entonces ya era para mí Homero. Pasó el tiempo. No recuerdo muy bien la sucesión de los hechos pero sí cómo fui a comprar El hombre duplicado nada más salir a la venta y cómo acabé su atropellada lectura una noche de reyes. Pero algo había cambiado ya. Porque no pude descubrir en aquel libro el brillo que hasta entonces había justificado mi devoción. Pasó más tiempo. Descubrí no sólo que el portugués no era Homero, sino que Homero –y Quevedo y Shakespeare y Dante y dios- se llamaba Borges. Pasados unos años volvía su encuentro. Tampoco podría dar una razón concreta, pero Ensayo sobre la lucidez se encontraba en mis manos. Empecé a leerlo, pero no lo acabé. Creo que no llegué ni a la página cincuenta. Tal era la decepción ante una historia que se me antojó absurda y un estilo que no conseguía encenderme el aplauso. Fue entonces cuando le condené al olvido.

Hasta ayer mismo, cuando por casualidad me encontré por la red con el reciente documental José y Pilar. Me lo bajé –por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa…– y lo vi. Y lo disfruté mucho porque es un documental excelente. Una obra audiovisual técnicamente impecable. Sugerente, atractiva, elegante. Dirigido por Miguel Gonçalves y coproducido, entre otros, por el hermanísmo Agustín Almodóvar el documental permite al espectador asistir a los quehaceres diarios de José Saramago y su mujer, Pilar del Río, a lo largo de varios meses a través de los cuales el escritor, paralelamente a la redacción de su libro El viaje del elefante, sigue a rajatabla la apretadísima agenda programada por su esposa. Todo un calvario de entrevistas, encuentros, inauguraciones, aeropuertos, fotografías, firmas de libros, conferencias… y así hasta dar con los huesos en el hospital en un gravísimo trance que a punto estuvo de impedirle acabar la obra citada.

Desde luego es claro en todo momento el noble empeño de los autores por mostrar como hilo conductor de la historia narrada el amor de la pareja. Y que éste aparece es indudable. Y que el amor, el binomio José/Pilar, es uno de los tres protagonistas de la obra, también.

Pero a mí me han interesado más si cabe los otros dos, que no son sino José y Pilar, cogidos de uno en uno. Con José Saramago, contrariamente a lo que el sentido común pudiera hacernos pensar, visitamos la trastienda de la literatura, el rincón donde desaparece el papel y la tinta y el silencio y las nubes y aparecen los flashes y los cables y los micros y los hoteles (hay un momento donde vemos cómo el propio Saramago y García Márquez apenas logran vencer al sueño en un multitudinario acto en México). Y en medio de todo eso, descubrimos a un hombre paciente, tierno, afable, voluntarioso, decidido a plantarle cara a la última vejez con ideas y trabajo. Un anciano resignado a su faceta pública, sabedor de la inutilidad de la misma y anhelante de tiempo, mucho tiempo más, para escribir y vivir disfrutando en discreción.

Con Pilar del Río, sin embargo, la visión es otra. Siempre ha sido turbia (y legendaria) la relación entre los grandes escritores –artistas, en general- y sus mujeres, y casi siempre han sido ellas las que han acabado perdiendo el juicio de la historia. En este caso pasa algo similar, empezando por la poco disimulada animadversión que entre los compatriotas del Nobel ha despertado siempre su mujer. Y mucho me temo que el documental poco hará por sacar brillo a su persona. Porque a lo largo del metraje no vemos sino a una mujer tremendamente fría, ávida de un papel protagonista (llega a confesar, además de su convencimiento de que un día conocerá, “si la vida es justa”, a Hillary Clinton, el enorme gusto que le provoca poder dirigirse a las grandes masas) y quizá demasiado exigente a la hora de cerrar agendas con su marido, al que en no pocas ocasiones parece tratar con cierto desdén. Esto último lo digo con prudencia, pues Saramago era listo y la quería. Sus razones tendría y no seré yo quien las ponga en duda.

En cualquier caso, es el propio escritor quien mejor condensa el papel de ambos: “Yo pienso en la literatura, ella piensa en la vida. Y aún no sé qué es más importante”.