Archive for the Exhibición Category

LOS ESTUDIOS SE MUEVEN (LAS SALAS NO)

Posted in Exhibición on abril 2, 2011 by JJMercado

Dicen en El País que los estudios han declarado la guerra a las salas de cine. El motivo de la supuesta guerra no sería otro que la decisión por parte de los primeros de permitir al espectador acceder, vía video on demand, al visionado de sus películas 60 días después de su estreno, más o menos la mitad del tiempo actual.

La decisión es perfectamente entendible. Ante la situación actual uno se renueva o muere y en el cine se está empezando a ver la luz del túnel. Por eso es tarea de los empresarios ver por dónde deben ir variándose las trazas de un negocio particularmente estancado en una comodidad que ya es insostenible.

Respecto del tema concreto, todas las pegas que podrían ponérsele van, precisamente, en la dirección opuesta a las argumentadas por los exhibidores. Por ejemplo, que llegan tarde. Por ejemplo, que podrían incluso rebajar a la mitad el tiempo de espera. Por ejemplo, que podrían incluso plantearse estrenar directamente online con tarifas por supuesto más elevadas que en el cine, dejando al cliente la decisión del gasto.

Pero nada puede decirse a favor de los responsables de las salas de cine, cuya polvorienta visión del negocio venimos hace tiempo denunciando en este blog. Porque, ¿alguien piensa realmente que hay películas que duren más allá de los 60 días en cartel? Siendo lo decisivo el primer fin de semana (a lo sumo el segundo o el tercero o el cuarto, en los grandes blockbusters americanos) y habiendo muerto el alquiler de películas y toda la industria del dvd, es indefendible la necesidad de que los estudios sigan esperando durante meses a seguir rentabilizando sus productos una vez acabada su carrera en las salas.

La guerra a los exhibidores se la han declarado ellos mismos. Ellos son los que cargan con una enorme responsabilidad del fracaso del cine, ellos son los que se niegan a cualquier tipo de cambio y ellos son los que acabarán matándose solitos.

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ES UN ASCO, NO UN DELITO

Posted in Exhibición, Noticias de cine with tags on marzo 17, 2011 by JJMercado

Ya hablé hace tiempo de la película A serbian film. Dije y repito que es una cinta mediocre e insustancial que basa todo su potencial en la repugnancia moral que causan la mayoría de sus escenas. Quizá lo único que pueda sacarse en limpio es el shock que sufre el espectador ante tantas asquerosidades encadenadas, el experimento gratuito de someterse a un experimento nauseabundo y sentir las consecuencias los minutos posteriores al visionado. Y a partir de ahí, nada. Porque nada es exactamente lo que puede salvarse de todo cuanto compone la película. O al menos, para mí.

Porque hay una asociación de menores española empeñada en querer ver más allá, en otorgarse el derecho divino de juzgar y castigar a los vivos, y un sistema judicial que parece seguirle la corriente (en base a un Código Penal cuyos torcidos renglones permiten tales fechorías) hasta el punto de haber llegado a imputarse al director artístico del Festival de Sitges por haber programado la película. De lo que parecen no haberse dado cuenta ni los unos ni los otros es de la estupenda campaña publicitaria que le han organizado a la película, logrando con ello el efecto perfectamente opuesto al perseguido porque, ¿quién sabría que existe A serbian film si no es por los tejemanejes de los jueces?

El artículo que ha servido de base a todo esto es el 189.7 CP, que castiga con penas de tres meses a un año de cárcel o multa a quien “produjere, vendiere, distribuyere, exhibiere o facilitare por cualquier medio material pornográfico en el que, no habiendo sido utilizados directamente menores o incapaces, se emplee su voz o imagen alterada o modificada“, lo que constituye una auténtica fechoría legal y un atentado contra el sentido común. En primer lugar, porque el único responsable de una película ante la ley –como la propia ley indica- es el productor de la misma, por lo que no viene a cuento abrir la veda tan abierta y absurdamente como hace el artículo. En segundo lugar, porque si la razón final de todo ello es la conexión con el delito de pornografía infantil, no se entiende bien por qué sí puede producirse, venderse, distribuirse… escenas de asesinatos, torturas, maltratos o palizas no ya de adultos, sino de los propios niños, teniendo siempre en cuenta, además, que todo es una simulación y que estamos hablando de películas de cine. Y en tercer lugar, porque la película se ha exhibido en decenas de festivales de todo el mundo y en ninguno de ellos ha encontrado problema alguno.

Un despropósito más, en fin, a tener en cuenta en la difícil relación España-cine.

EL FENÓMENO TORRENTE

Posted in Cine en español, Exhibición, Noticias de cine with tags , , , , on marzo 11, 2011 by JJMercado

Para poner en contexto el boom Torrente que se nos avecina a partir de hoy mismo, basten estos datos publicados en El blog del cine español que hablan por sí solos:

Distribuida por Warner, mañana se estrena en España la nueva entrega de la saga casposa por excelencia. “Torrente 4: Lethal Crisis” llegará a 855 pantallas, de ellas el 55 % en 3D (470 salas), con 666 copias. Cifras faraónicas y mareantes solo a la altura de films como “Avatar”, que se estrenó en diciembre de 2009 con 755 pantallas, menos que las nuevas aventuras de José Luis Torrente y que terminó recaudando aquí mas de 73.000.000 de €, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia, por encima de “Titanic”. El film se ha rodado en 3 D y ha costado 10.000.000 de euros.

En cuanto a las distintas rentabilidades obtenidas, podemos decir que “Torrente, el brazo tonto de la ley” (1998), con un presupuesto de 1,7 millones, recaudó sólo en taquilla cerca de 11 millones, con más de 3 millones de espectadores (que es la cifra más a tener en cuenta, dada la variabilidad del precio de las entradas). “Torrente 2. Misión en Marbella” (2001) elevó el presupuesto hasta los 2,8 millones en una rentable jugada que le llevó a embolsarse, gracias a la sorprendente cifra de 5,5 millones de espectadores, más de 22 millones de euros (repito, sólo de taquilla, ya que por aquel entonces aún las ventas de dvd podían ser en ocasiones más rentables para los estudios que las salas de exhibición). Y por último llegó “Torrente 3, el protector” (2005) con un presupuesto que llegó a los 8 millones y que sin embargo, debido a su considerable bajón de calidad (si bien es cierto que la inyección de millones del presupuesto se hacían notar técnicamente) bajó a los 3,5 millones de espectadores y algo más de 18 millones de taquilla (aquí ya el dvd me imagino que sería de poca importancia). ***

Todo hace pensar que con “Torrente 4. Lethal crisis” al menos en la recaudación de taquilla va a superar su propio record, aún en el caso de que las cifras de espectadores no se disparase. Esa ha sido la tendencia que nos dicen los datos de los grandes estudios que se han lanzado a usar 3D durante el año pasado. Si además es 3D real (no mal añadido en post producción) y tenemos en cuenta la enrome capacidad de generar expectación que ha conseguido en esta ocasión Santiago Segura (contaba que incluso señoras mayores -que jamás irían al cine, y menos a ver Torrente- se le acercaban a decirle que sabían la fecha del estreno y que irían a verla gracias a Belén Esteban) hace presumir que el éxito será sonado. Claro que de no ser así, más dura será la caída…

***: Cabe recordar a estos efectos que el presupuesto medio de una película española ronda los 2,5-3 millones (directamente proporcional a lo largo de los años con el nivel de ayudas).

UN RESPETO: LLEGA TORRENTE 4

Posted in Cine en español, Exhibición, Producción with tags , , , , , , on marzo 9, 2011 by JJMercado

Este viernes se estrena la cuarta entrega de Torrente. Este dato, que a mucha gente llena de ganas de ir al cine, parece que a mucha otra le produce un nada disimulado rechazo nacido de un falso elitismo francamente insoportable. A mí me gustó la primera, me entretuvo la segunda y me aburrió mortalmente la tercera. Conozco a gente que ama todas ellas por igual y gente que se salió del cine antes de que acabase aquel primer Brazo tonto de la ley. Todas las opiniones son respetables y perfectamente comprensibles. Lo que reconozco que me altera es el esnobismo cutre de los que critican la saga con el desprecio de quien ve en lo popular y triunfante una señal de alarma para salir huyendo.

A mí la saga torrentiana de Santiago Segura me merece el mayor de los respetos. Creo que tiene un mérito enorme haber dado con ese personaje clave capaz de justificar una carrera entera. Lo decía ayer el propio director en un chat para elmundo.es: “es tan sacrificado dedicarse en cuerpo y alma durante dos años a un proyecto, que no me imagino ahora mismo haciendo algo que no pensase que va a interesar al publico a priori”. Y es que esa es la clave: interesar al público a priori. O, mejor dicho, pensar en el público antes incluso de ponerse a redactar el más mínimo argumento de guión, cosa que en el cinespañol ocurre poco. Muy poco (luego, claro, todo se justifica con el odio).

Torrente es una de las pocas marcas cinematográficas creadas en España. Al margen de las propias de nuestro reducidísimo star system (Bardem, Banderas, Penélope Cruz, Amenábar y Almodóvar) solo me viene a la cabeza algún que otro ejemplo como Pocoyó. Lo demás es ruido y, mayoritariamente, jugarse mucho dinero y años de trabajo en un solo fin de semana.

Así que solo por eso, habría que guardar cierto respeto a Torrente. Y “solo” por eso la productora de Segura ha sido capaz de reunir 10 millones de euros, liarse la manta a la cabeza con la nada fácil tecnología 3D, armar una campaña publicitaria a lo grande y salir el viernes con más de 600 copias, lo que supone ponerse a la altura de los grandes estrenos americanos y el consiguiente récord para la industria española.

Ahora queda ver si el presumible éxito de taquilla se produce. No solo lo espera el bueno de Segura. También el maistream cinematográfico patrio, que ya se frota las manos pensando en los triunfantes datos de los que aprovecharse a finales de año, vendiendo el falso triunfo colectivo que sólo puede darse cuando el propio Segura, Almodóvar (que también sale este año) o Amenábar mueven ficha.

¿DOBLAJE O VERSIÓN ORIGINAL?

Posted in Exhibición with tags , , , on marzo 7, 2011 by JJMercado

Se dice, se cuenta, se rumorea en voz baja (aunque cada vez más alta) que el nuevo frente que tiene pensado abrir la Administración en el trillado campo de batalla del cine es la regulación del doblaje a fin de, cuando menos, limitarlo. Parece que el propio Ignasi Guardans (hoy muerto y sepultado por quien previamente le elevó a los altares) dijo, siendo director del ICAA, que si por él fuera “terminaría con el doblaje a la mañana siguiente”.

La señal más clara, sin embargo, ha venido del propio Ángel Gabilondo, actual Ministro de Educación, quien puso voz de algún modo a los rumores cuando hace unos meses relacionó la patria dificultad con los idiomas con la existencia del doblaje. Por su parte, Carlos Cuadros, sucesor del pobre Guardans, no tardó en apoyar el discurso con sus aplausos, si bien situó el fin de la industria del doblaje “en unos 15 años”.

Por su parte, los propios interesados en el asunto tratan de defenderse de la amenaza adelantando el tsunami económico que supondría en un sector que mueve alrededor de 300 millones al año y que da de comer a unas 30.000 personas.

Ante tales argumentos uno se ve en la sana situación de no querer situarse ni con los unos ni con los otros (pese a que mis preferencias personales se decanten más hacia la V.O.). Desde luego, es ridículo el argumento de los puestos de trabajo en situación de riesgo. Si un sector no es productivo, sus trabajadores deberán adaptarse a una nueva situación que les ponga en una posición más favorable para rentabilizar sus trabajos sirviendo a quienes libremente lo demanden. Lo demás es beneficencia forzada. Eso que tan a menudo cabe en la manoseada “solidaridad”.

Por otro lado, relacionar el nivel de idiomas de una población entera con la existencia o no del doblaje en el cine suena a chiste. Primero, porque la culpa debería recaer en la educación (padres, colegios…), nunca en una industria dedicada exclusivamente a ganar dinero entreteniendo al personal. Y segundo, porque la gente sencillamente no va al cine; y los que ven las películas lo hacen mayoritariamente en formatos (internet, dvd, tv…) que les permiten siempre la posibilidad de usar la versión original. Además de todo esto, resulta que en Francia, Alemania e Italia se dobla exactamente igual que aquí y no estaría mal que el bueno de Gabilondo examinase el nivel de idiomas extranjeros de los jóvenes de allí.

Pero en cualquier caso, el argumento definitivo, el único que debe interesar, es el que aportan los propios empresarios de la exhibición cinematográfica. Y esto dicen que de acabar con el doblaje nada de nada porque, sencillamente, les supondría la ruina. Así lo explica uno de los empresarios con más peso en el sector, Enrique González Macho, presidente del grupo de cines Renoir, cuando dice que “en algunos lugares existe una minoría ruidosa que reivindica la versión original. La cuestión es que esta minoría, o se queja y luego no va a ver las películas o es más minoritaria de lo que parece porque resulta inviable. Yo he terminado doblando en contra de mi voluntad como única forma de mantener algunos cines abiertos”.

Entre esa minoría ruidosa, por cierto, hay una ruidosa mayoría (muy culta y muy moderna, eso sí) que justifica su preferencia por la versión original en base a que les gusta escuchar a los actores recitar sus textos a la vez que actúan. Alegan que el doblaje pervierte el verdadero trabajo del actor y lo desnaturaliza. Lo que no deben saber estos potenciales amantes del teatro es que la gran mayoría de las películas americanas las escuchamos precisamente dobladas gracias a un trabajo que tiene lugar varios meses después de que las escenas fuesen rodadas.

Y para muestra, un botón de la esperada Atlas Shrugged:

PIRATERÍA: VAMOS A CONTAR MENTIRAS

Posted in Derechos de autor, Exhibición with tags , , , on febrero 17, 2011 by JJMercado

Ya es oficial (literalmente) el uso común de la mentira por parte del mundo de la cultura. Así han tenido el honor de demostrarlo Javier Cercas y nuestro querido amigo y pirata Arkadispada en la trifulca consistente es que éste, a cuenta de unas declaraciones de aquel, haya divulgado por internet la noticia de su detención en una redada policial que tuvo lugar esta misma semana en un puticlub madrileño. Olé.

Después de esto, claro, una empieza a comprender según qué cosas. Por ejemplo, las hasta ahora cabreantes y machaconas declaraciones de la gran familia del cinespañol sobre que España es uno de los tres países más piratas del mundo. Lo cual, of course, es mentira. Porque ni mucho menos.

Tanto es así que el importante lobby antipiratería Business Software Alliance, mismamente, nos rebaja en el ranking al puesto número… 79!! Pero no queda ahí la cosa, ya que otro grupo que tal baila, la International Intellectual Property Alliance, nos dice que de las supuestas tasas del 95% que nos dicen nuestros compatriotas de Promusicae, nada de nada. Que con un 20% vamos que chutamos. Mentiras, y gordas (como la cultural peli de Sinde).

En cualquier caso, en lo tocante a nuestro cine, ¿afectaría en algo que estas mentiras fueran verdad? Yo creo que no. Hay estudios que aseguran que la gente no lo ve ni gratis. Pero es más, ¿realmente es el problema de las descargas un asunto preocupante a medio y largo plazo? Pues también la realidad parece obcecarse en negar la mayor. Cada vez somos menos los que dedicamos tiempo a descargar archivos y cada vez más los que demandan contenido de buena calidad y en streaming. Por ahí van los tiros y por ahí deberían empezar a abrirse las nuevas líneas de negocio (ya hemos hablado de algunas) que, en lo relativo a la música (y ya en muchos países también con el cine), ya están demostrando su utilidad a la hora de monetarizar el trabajo de los autores. Véase si no, este interesantísimo gráfico:

¿QUÉ PASÓ EN 2010 CON EL CINESPAÑOL?

Posted in Cine en español, Exhibición, Noticias de cine on enero 28, 2011 by JJMercado

A la espera (parece que eterna) de que las instituciones correspondientes tengan a bien hacer públicos los datos oficiales del cine español respectivos al año 2010, parece que cada vez está más clara la catástrofe (y la consecuente razón de la indignante tardanza).

Pese a que ya hicimos en el blog un adelanto de los estudios que apuntaban a esto, no está de más acudir a la detallada reflexión que en su blog hace Juan Herbera para ser conscientes del pozo sin fondo en que se encuentra sumergida la industria (ejem) cinematográfica española.

Destaco a continuación los datos más relevantes. Téngase siempre presente a la hora de enfrentarse a ellos que la suma total destinada a fomentar el cine patrio ha ascendido este año pasado a 83.75 millones de euros. Ahí es nada.

En 2010 el cine español se habría dejado más de 38 millones de euros y cerca de 7 millones de espectadores en relación a 2009, en que, según lo publicado por el ICAA, habría recaudado 104 millones de euros y habría vendido 17,5 millones de entradas. Un descenso del 36.5% y el 40% respectivamente. La cuota del cine español en la taquilla de 2009 había sido del 15.6% y del 15.9% en asistencia por lo que las cuotas de 2010 son un 35% y un 34% inferiores. (…) En recaudación anual, el cine español no caía a éstos niveles desde que en 2000 se ingresaron 53,7 millones de euros. Aquel año, no obstante, la cuota fue ligeramente más alta que la de 2010, un 10% pues el conjunto del mercado se quedó en 536 millones de taquilla. Una cuota inferior a la presentada el año pasado (recordemos, un 9.5%) hay que ir a buscarla a 1996 en que fue del 9.3%.

Pese a que el autor no deja de recomendar la protección del cine español (no explica quién lo amenaza/castiga) y da por buena la existencia de las subvenciones (y la piratería), no deja de ser interesante su opinión acerca de los males que le son propios, que son unos cuantos:

Sobre el cine español y su salud hay muchas cosas a debatir y a mejorar. Algunas de ellas, los criterios y las cantidades que se traducen en ayudas y subvenciones públicas; los mecanismos de control de las administraciones para detectar y sancionar a quienes hacen un uso indebido de esos criterios y de esas ayudas; la protección de los creadores y sus obras ante la distribución ilegal de las mismas; las dificultades para distribuir y exhibir cierto tipo de películas en un mercado con unas normas de funcionamiento demasiado rígidas; la financiación de la digitalización de las salas y las posibles limitaciones que se puedan derivar si el proceso está tutelado y no deja margen de maniobra a los distribuidores y exhibidores independientes; la utilidad y finalidad de la cuota de pantalla tal y como está concebida y como se está aplicando; la necesidad de un sistema de desgravación fiscal más agresivo que permita la llegada de nuevo capital para financiar más proyectos cinematográficos; revisar y garantizar las inversiones de las televisiones en producción…