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“CÓMO HACER CINE”, EN 10 MINUTOS

Posted in Cine independiente, Cine/escuela, Producción with tags , on febrero 6, 2011 by JJMercado

Robert Rodríguez, además de ser la sombra con sombrero de Quentin Tarantino, es un tipo admirado por todos los que empiezan a hacer cine (exquisitísimos aparte), el hombre que llegó, vio y venció con una película torpe, hecha con una sola cámara e iluminada manualmente con bombillas. Es verdad que después de aquello, el tipo ha seguido haciendo la misma película pero con más presupuesto y distintos títulos, si bien ha ido dejando por el camino alguna perla de originalidad muy de agradecer. Además, acostumbra a dar una conferencia allá donde le invitan francamente estimulante y revolucionaria con el único objetivo de animar a la gente a lanzarse a hacer cine. Por su interés, he decidido traerla al blog, levemente resumida:

“Buenos días clase!.

Un director de cine famoso dijo hace mucho tiempo que “todo lo que se necesita saber sobre cine puede aprenderse en una sola semana”. Fue muy generoso. Lo pueden aprender en 10 minutos. Ajusten sus relojes, saldremos en diez minutos, jóvenes.

OK, ¿de modo que quieren ser directores de cine, eh? (La clase dice a coro: “¡Sí!”) ¡Falso! ya son cineastas. En el momento en que han elegido ser cineastas lo son. Ahora, vamos al grano.

Lo que tienen que aprender es que ser creativo no es lo único que hay en este negocio. Tienen que convertirse en técnicos. La gente creativa nace con eso -es una suerte. La gente técnica no puede ser creativa; es algo que nunca tendrán. Hay mucha gente creativa que no quiere aprender cómo ser técnica, así que termina dependiendo de la gente técnica. Conviértanse en técnicos, lo pueden aprender, y si son creativos y técnicos serán imparables.

¿Tienen experiencia en la industria del cine? Sí, la tienen. ¿Ven películas, no? Ahora lo que necesitan es una experiencia que se aprende y no sólo se obtiene viendo películas sino con la cámara. Tomen una cámara y hagan sus propias películas, cometan sus propios errores. Hay errores que son arte para algunos y errores para otros. Usen esa barrera como escondite y digan a todos que se trata de arte, aprendan de los errores y no renieguen de ellos.

¿Alguien sabe escribir? ¿No? ¿Bien!. Todo el mundo escribe más o menos de la misma manera. Empiecen a escribir a la suya y eso los hará únicos. Pueden tomar clases de escritura pero no vayan a las escuelas de cine para acabar haciendo las películas como los demás. Queremos ver sus propias películas.

Bueno, obviamente no tenemos mucho presupuesto, o de lo contrario no estarían en esta clase… ¿Así que quieren hacer una película sin gastar mucho? Lo que tenemos que hacer es crear un guión para una película que puedan hacer sin dejar a sus padres sin monedas.
Miren a su alrededor, ¿Qué es lo que ven? Usen lo que tienen. ¿Que su padre tiene un bar? Hagan una película sobre un bar. ¿Tienen un perro? Hagan una cinta sobre su perro. Si su madre trabaja en una guardería, hagan una película sobre una guardería. Cuando hice El mariachi tenía una tortuga, una caja de guitarra, un pueblo y decidí hacer una película sobre con estos elementos.

Pueden previsualizar su película y dibujarla, pero lo que deben hacer es poner su cabeza en blanco y ver su película. Plano por plano, corte por corte. ¿Es demasiado lenta? ¿Demasiado rápida? ¿Es divertida? ¿Tiene sentido? Véanla y escriban lo que ven, los planos que ven. Y filmen esos mismos planos.

OK. Vamos al equipo. Cuanto peor, mejor. No van a usar nada que sea demasiado lujoso. Yo usé esta cámara en “El mariachi”, una 16mm, una 16S. Me ayudaba a moverme rápido porque era ligera; era muy ruidosa, así que el sonido se grabó de manera un poco absurda. (Apuntando a un pesado y sólido trípode) Miren esto: Es un hermoso soporte, muy sólido, ¿Saben qué es lo que va a pasar? La cámara se va a quedar ahí, la van a dejar ahí porque se ve bien. Sáquenla de ahí, siéntense en una silla de ruedas, que los empujen y hagan que se mueva, pongan algo de energía en la película. Esa es una de las grandes cosas de las primeras películas. No usen demasiada luz. En El mariachi usábamos dos luces, bombillas normales, reguladas para luz interior, así que funcionaban bien. Después todo el mundo decía que la iluminación daba un ambiente triste porque había poca luz… Los errores, las deficiencias, se convierten de repente en expresión artística.

OK. Ya hicieron su película, la editaron, la mandaron, y empiezan a recibir ofertas. ¿Qué hacen? Lo primero es conseguir un agente. Enseguida. Hollywood está lleno de tiburones, contratad a uno que trabaje para ustedes. Estos tipos van y consiguen los mejores negocios, los mejores precios, te mandan las mejores películas.

Lo que han aprendido es lo que nadie más ha hecho. Cómo hacer una película barata. Nadie en Hollywood sabe cómo hacerlo. Ustedes son los que pueden hacer que las producciones sean baratas, pueden hacerlas mejores.

Personalmente sigo haciendo películas de bajo presupuesto, que parecen de alto porque aprendí las técnicas que les mostré hoy.

Bueno, tengo que volver a mis películas, así que espero que hayan aprendido algo hoy. Espero que tomen algunas de esas cámaras y filmen algo ustedes mismos. Espero que escriban las ideas que tienen, los sueños que tienen.

Basta de aspirar a algo, empiecen a hacerlo.

Nos vemos en Hollywood, ¡tengan cuidado!”

LA MENTIRA COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES

Posted in Cine/escuela, Grandes escenas with tags , , on diciembre 16, 2010 by JJMercado

De entre todas las valiosísimas piezas que componen “Cantando bajo la lluvia”, esta que traigo no es, desde luego, la más elaborada. El rodaje de Good Morning duró 14 horas, el de Make´em laugh 3 días y el del archiconocido Singin´ in the rain 2 semanas, acabando todos además con la obligada intervención médica. Tal era el perfeccionismo de Gene Kelly a cuyo incansable esfuerzo debemos hoy el poder disfrutar de horas y horas de coreografías perfectas y cargadas de magia.

You were meant for me, como digo, no es el número más llamativo. Sin embargo, es para mí uno de los dos grandes momentos de la película. Y lo es porque sintetiza magistralmente la magia del cine, esa gran mentira capaz de hacernos creer que la vida es maravillosa (y que además no puede ser de otra manera).

En este número, Kelly está a punto de declararse a Debbie Reynolds pero es incapaz de expresarse correctamente. Sólo envuelto en el ambiente falso de un decorado, activando focos que simulan la luz de la luna y ventiladores que imitan la brisa, con un fondo de bombillas a modo de estrellas y un panel con los colores de un atardecer es capaz de encontrar las palabras adecuadas. Sólo activando unas palancas convierte un viejo y oscuro plató en un lugar idílico donde nada puede salir mal (del mismo modo que uno puede desconectar la vida y encender el cine. Y si aparecen Gene Kelly y Debbie Reynolds, pues mejor que mejor).

APRENDIENDO A PERDER Y A GANAR

Posted in Cine/escuela with tags , on diciembre 2, 2010 by JJMercado

A cuento de la derrota total que los madridistas sufrimos el otro día ante un Barcelona feroz y despiadado, me vino a la cabeza la inolvidable escena final de “Gentleman Jim”.

Esta película deliciosa (que yo vi en la Filmoteca gracias a que se habían agotado las entradas de Cantando bajo la lluvia) cuenta la subida al olimpo de los dioses de Jim Corbet, el primer gran campeón del boxeo moderno, tras ganar al legendario John L. Sullivan en un mítico combate que está escrito para siempre en el libro de oro de las grandes peleas.

En una de las últimas escenas de la película, Sullivan (Ward Bond) acude a la fiesta de Corbet (un Errol Flynn como nunca) a fin de entregarle el preciado cinturón de campeones. Se dice mucho: una felicitación sincera, que el boxeo ganaría mucho a partir de entonces, que es mucho más difícil saber ganar que saber perder… Pero sobre todo es mucho lo que se ve, porque apuesto a que si alguien observa la escena sin sonido no le costaría nada en absoluto comprender lo que se está contando. Y lo que se ve no es sino la imagen misma de dos luchadores que cubren un cuerpo magullado con sus mejores galas: un derrotado capaz de mantener el orgullo y un ganador que admira profundamente a quien acaba de derrotar.

Imposible representar mejor la elegancia, la hombría, la generosidad, la camaradería, el orgullo y la caballerosidad de quienes saben perder y saben ganar.

Sin duda, una clase magistral de obligada asistencia a todos los que quieran ir por la vida con la cabeza alta.