A VUELTAS CON LA (MALA) EXPERIENCIA DE IR AL CINE

Como ya comenté, ayer estuve viendo El discurso del rey. Acudí para ello a el Cine Ideal, en Madrid y, como de costumbre, volví a encontrarme con la larga lista de incomodidades habituales que me asaltan en estas circunstancias. Vamos, que de ideal poco.

Para empezar una cola importante debida, únicamente, a la manía de abrir sólo una o dos de las cuatro o cinco taquillas disponibles. Seguí pagando los 8 euros correspondientes para pasar a una segunda cola imposible de saltarse incluso ante la necesidad de acudir al cuarto de baño. Una vez en la sala tres incomodidades más: una pantalla raquítica (lo que sumado a las franjas negras laterales de formato hicieron del visionado algo parecido a verlo en la TV de mi habitación); la disposición horizontal del suelo, lo que diez años después me hizo recordar lo que es ver una película con las siluetas del peinado de la señora de delante en la parte inferior de la pantalla (supongo que mi estatura molestó mucho  más al pobre que le tocara detrás de mí); y el monobloque que formaban las filas de butacas lo que tenía como consecuencia sufrir los bruscos movimientos del espectador de la otra punta como si los estuviera haciendo en tu propia silla. Añádase a esto la escasa distancia entre las filas, la deformación que inexplicablemente sufría la proyección en sus extremos de vez en cuando, un sonido bastante discreto y las molestias habituales ruidos y comentarios de la gente (ayer era una pareja que les hacía muchísima gracia algunas expresiones inglesas propias de la corte) y se concluirá al menos con la duda de si la experiencia merece o no el pago de los 8 euros. De si existe o no un valor añadido.

Ya toqué el tema en su día  concluyendo lo que para mí es una gran torpeza por parte de los empresarios dedicados a la exhibición cinematográfica en España (creo que nunca he ido al cine en el extranjero, así que chitón). Dar malos servicios a precios altos no puede tener otra consecuencia que la quiebra del sector, que parece ser el camino elegido por todos ellos. Los precios desorbitados (en crecimiento constante desde al menos 2004) de las entradas, el atraco a mano armada en las tiendas del interior (todo puede llegar a costar hasta seis veces más que en el exterior), la prohibición de entrar con productos propios (que por cierto acaba de denunciar la FACUA en base a la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios) y las incomodidades propias de la experiencia en sí de acudir a una sala que acabamos de comentar son las principales razones por las que la gente, mayoritariamente, ha decidido ahorrarse el dinero obteniendo el mismo servicio en Internet.

Todo empresario se debe a la satisfacción de sus clientes y cuando ésta no se da es que algo debe cambiar. Personalmente, si yo fuera propietario de una sala no dudaría, para empezar, en rebajar el precio del a entrada. La decisión en cadena de subir imparablemente los precios creo que es tender a huir por un callejón sin salida: es verdad que más o menos mantienen los beneficios (incluso algunos llegar a crecer levemente) pero a costa de aferrarse en un ejercicio de confianza ciega a una minoría fiel que invariablemente acude a los cines. El problema es que ese grupo muy probablemente tienda a decrecer y entonces veremos cómo piensan atraer clientela nueva (¿de verdad se piensan que el “invento” del 3D –que ya tuvo su auge y caída en los años 50, por cierto-, con unas entradas un 40% más caras va a solucionarles la papeleta?).

La piratería, pues, no es causa sino consecuencia de una serie de torpezas de la “industria”. La mala calidad de las películas, la inutilidad de las políticas destinadas solventar el problema y la torpeza de los exhibidores forman tres poderosísimas razones para coger gratis lo que otros deciden compartir, eso que los piratas de verdad llaman “piratería”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: